jueves, 2 de abril de 2009
the life´s pictures
jueves, 26 de marzo de 2009
Descubriendo a Santos Chávez...

No lo conocía. De pronto lo encontré en una revista, una imagen me atrapó, la bajada de foto decía "Grabado Lautaro Niño de Sántos Chávez" y google hizo el resto. No salgo de la fascinación que me ha provocado porque une y suma (con tanta resta que hace) en imagen cosas que siento y creo y que no puedo decir en palabras.
Son como haikus. Tal es el impacto que provocan en mi.
Para mi, Santos Chávez hace haikus en grabados.
"El viento es un caballo salvaje"
"La obra mía no es realismo, es armonía, es sentido, es simbolismo y es poesía", dice Santos Chávez.
martes, 24 de marzo de 2009
sólo lo que me gusta/interpreta de este poema de Oliverio Girondo.

1
"...Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero es sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningun pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
(...)
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando."
del libro "ESPANTAJAROS (al alcance de todos) (1932)" .
para ver el poema completo Y escuchar el audio (vale la pena) entrar en esta puerta: http://www.geocities.com/poemasdeotros/og006.htm
martes, 17 de febrero de 2009
abrir la alas
hoy leí en una entrevista de farándula: "las definiciones son puros límites".
y vaya vaya que es cierto.
y vaya vaya que cuesta aprender a veces algunas certezas como esta.
hay que poner límites para poner alas? o le ponemos alas a los límites?
y vaya vaya que es cierto.
y vaya vaya que cuesta aprender a veces algunas certezas como esta.
hay que poner límites para poner alas? o le ponemos alas a los límites?
lunes, 2 de febrero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
los mundos que habitamos

El domingo acudí a la invitación multitudinaria que el festival del teatro "Santiago a Mil" hizo a los habitantes de esta ciudad: presenciar el acto final de la obra "Orbis Vitae" de la compañía catalana, La Fura dels Baus.
Cometí un gran error: no llevé mi cámara de fotos. Para mi es impensable el disfrute total de una obra, sin poder fotografiar aquello que me gustaría compartir con otros. Es mi vicio tomar fotos, me sale más espontáneamente que escribir: en los últimos años no he escrito ni media palabra, no consigo interesarme mucho en la escritura del blog, pero tengo el computador lleno de fotografías digitales (lo mismo que ese espacio compartido que me ha 'regalado' facebook).
Por tanto la cita con La Fura era como estar en un bar y no poder disfrutar de un buen trago de vodka. Pensé "ok, disfrutemos igual, haz lo mismo que harías si estuvieras con tu cámara, pero sé igual que todos los miles de personas que están aquí y que no tienen cámara, y que cuando van a un espectáculo, nunca tienen cámara... además, debe haber tantos fotógrafos que los sitios web repetirán una y otra vez distintas visiones de la misma imagen, y con mucho mejor resolución y calidad que tus humildes pero queridas fotografías".
Y el espectáculo comenzó. Y desde el comienzo hasta el fin no dejé de extrañar la posibilidad de congelar momentos, recoger imágenes, recolectar colores y lueces y formas, y atesorar mis propios recuerdos en esas capsulitas que creo no son más que mis propias notas de viaje, mis torpedos para que cuando las vuelva a ver, la imagen completa vuelva a mi mente y a mi vida y a mis sentidos.
Repté por entre las personas que se quedaban quietas contemplando el espectáculo, y tal como la semana anterior, cuando fotografié la primera parte de esta obra en dos actos, fui parte de los afortunados que estuvieron a un paso de todo el show: corrí con la rueda gigante; cayeron sobre mí las hojas del otoño que caían sobre el hombre alado; luego me mojé con la lluvia que un bombero tiraba sobre el protagonista de la historia... estaba al lado de él, cuando llegó la gran dama de cobre a buscarlo y lo convenció de que trepara a sus hombros... bailé con ellos mientras ella descubría ese amor loco, y sentí el sonido metálico de su cabellera al moverse con el viento... vi todo en primera fila, a pesar de que a nuestro alrededor había 70 mil personas.
Fui apretujada por las barreras humanas de contención y por la masa humana que debía ser contenida, fue casi un masaje! regalado por esa muñeca de cobre que unos hombres diminutos (a su lado) y coordinados hacían caminar y danzar y girar... mientras nosotros, los pequeños liliputienses la rodeàbamos, encantandos por este juego de correr con ella, de luchar por seguir a su lado...
Fue increíble a pesar de no tener mi cámara, pero lo habría sido más, si hubiera podido tomar esas fotos y compartirlas con todo el resto.
Fue triste descubrir que ningún fotógrafo subió las fotos que yo esperaba a los sitios web: todas las tomas son lejanas, sin el detalle... sigo buscando, y espero rescatar las pocas y de bajísima resolución que pude tomar con mi teléfono nokia de antiquísima generación.
Me di cuenta de que no sólo necesito estar y disfrutar de esta vida, sino que necesito registrarla. Quizá por eso un día decidí ser periodista. A pesar de que todavía no tengo claro de qué manera quiero plasmar estas ideas mútiples y en forma de caleidoscopio que nos regala la vida.
Por el momento tengo algunas pistas. Espero seguirlas, a pesar de que muchas veces he tenido que tomar otros caminos, que irremediablemente me traen de vuelta a este mismo, a este en que estoy, en el que ahora escribo, y del que ahora escribo.
Cometí un gran error: no llevé mi cámara de fotos. Para mi es impensable el disfrute total de una obra, sin poder fotografiar aquello que me gustaría compartir con otros. Es mi vicio tomar fotos, me sale más espontáneamente que escribir: en los últimos años no he escrito ni media palabra, no consigo interesarme mucho en la escritura del blog, pero tengo el computador lleno de fotografías digitales (lo mismo que ese espacio compartido que me ha 'regalado' facebook).
Por tanto la cita con La Fura era como estar en un bar y no poder disfrutar de un buen trago de vodka. Pensé "ok, disfrutemos igual, haz lo mismo que harías si estuvieras con tu cámara, pero sé igual que todos los miles de personas que están aquí y que no tienen cámara, y que cuando van a un espectáculo, nunca tienen cámara... además, debe haber tantos fotógrafos que los sitios web repetirán una y otra vez distintas visiones de la misma imagen, y con mucho mejor resolución y calidad que tus humildes pero queridas fotografías".
Y el espectáculo comenzó. Y desde el comienzo hasta el fin no dejé de extrañar la posibilidad de congelar momentos, recoger imágenes, recolectar colores y lueces y formas, y atesorar mis propios recuerdos en esas capsulitas que creo no son más que mis propias notas de viaje, mis torpedos para que cuando las vuelva a ver, la imagen completa vuelva a mi mente y a mi vida y a mis sentidos.
Repté por entre las personas que se quedaban quietas contemplando el espectáculo, y tal como la semana anterior, cuando fotografié la primera parte de esta obra en dos actos, fui parte de los afortunados que estuvieron a un paso de todo el show: corrí con la rueda gigante; cayeron sobre mí las hojas del otoño que caían sobre el hombre alado; luego me mojé con la lluvia que un bombero tiraba sobre el protagonista de la historia... estaba al lado de él, cuando llegó la gran dama de cobre a buscarlo y lo convenció de que trepara a sus hombros... bailé con ellos mientras ella descubría ese amor loco, y sentí el sonido metálico de su cabellera al moverse con el viento... vi todo en primera fila, a pesar de que a nuestro alrededor había 70 mil personas.
Fui apretujada por las barreras humanas de contención y por la masa humana que debía ser contenida, fue casi un masaje! regalado por esa muñeca de cobre que unos hombres diminutos (a su lado) y coordinados hacían caminar y danzar y girar... mientras nosotros, los pequeños liliputienses la rodeàbamos, encantandos por este juego de correr con ella, de luchar por seguir a su lado...
Fue increíble a pesar de no tener mi cámara, pero lo habría sido más, si hubiera podido tomar esas fotos y compartirlas con todo el resto.
Fue triste descubrir que ningún fotógrafo subió las fotos que yo esperaba a los sitios web: todas las tomas son lejanas, sin el detalle... sigo buscando, y espero rescatar las pocas y de bajísima resolución que pude tomar con mi teléfono nokia de antiquísima generación.
Me di cuenta de que no sólo necesito estar y disfrutar de esta vida, sino que necesito registrarla. Quizá por eso un día decidí ser periodista. A pesar de que todavía no tengo claro de qué manera quiero plasmar estas ideas mútiples y en forma de caleidoscopio que nos regala la vida.
Por el momento tengo algunas pistas. Espero seguirlas, a pesar de que muchas veces he tenido que tomar otros caminos, que irremediablemente me traen de vuelta a este mismo, a este en que estoy, en el que ahora escribo, y del que ahora escribo.
Dos videos recomendables, para los que no imaginan cómo fue estar presenciando este espectáculo, en la Alameda, frente al Palacio de la Moneda:
miércoles, 7 de enero de 2009
Amor por Niki de Saint Phalle y Jean Tinguely


Desde que conocí a Niki de Saint Phalle, cambió mi percepción de la vida. O mejor dicho, en ella encontré a alguien que había materializado parte de mis sensaciones sobre la vida. Sin embargo, como buena maestra, las amplió, haciéndome transitar en viaje express por sus caminos, sus idas y venidas, dimes y diretes, y me hizo que volviera a creer que el amor romántico es posible, y hasta el momento, esa esperanza sigue viva y palpitando en todo lo que hago.
Niki ha sido amor a primera, segunda, tercera y cuarta vista. Y su amor por Jean Tinguely me ha enseñado que se puede amar sin olvidarse de quien es uno, y que sólo de esa manera ambos pueden crear mundos tan hermosos y magnéticos como todos aquellos que permanecen y que ansío visitar cualquiera de estos días.
La más perfecta visión del amor...
domingo, 20 de abril de 2008
y el mundo se paralizó por media hora
"Si la junta de hoy falla", me temo que no habrá esperanza dice el hombre extraterrestre. El mundo, en tanto, mejor dicho, todo lo eléctrico se paralizó. Excepto hospitales, aviones, y lugares así.
Por supuesto, todo el mal es atribuido al hombre extraterrestre, lo buscan por cielo mar y tierra, vivo o muerto. La única mujer que sabe la historia completa intenta convencer a su novio de que no entregue a Carpenter (el hombre extraterrestre). Por supuesto falla, el hombre no le cree y le dice que "no le importa o que pase con el resto del mundo" y da toda la información a los militares.
"Klatú, varada niktu"
"Esto no significará restringir ninguna libertad, sino la de actuar irresponsablemente".
Hay que ver esta película. Buscaré el guión. Parece que luego de verla al mundo le debe haber dado amnesia.. o la estupidez humana es más fuerte.
Por supuesto, todo el mal es atribuido al hombre extraterrestre, lo buscan por cielo mar y tierra, vivo o muerto. La única mujer que sabe la historia completa intenta convencer a su novio de que no entregue a Carpenter (el hombre extraterrestre). Por supuesto falla, el hombre no le cree y le dice que "no le importa o que pase con el resto del mundo" y da toda la información a los militares.
"Klatú, varada niktu"
"Esto no significará restringir ninguna libertad, sino la de actuar irresponsablemente".
Hay que ver esta película. Buscaré el guión. Parece que luego de verla al mundo le debe haber dado amnesia.. o la estupidez humana es más fuerte.
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